Uruguay anunció que cerrará sus fronteras durante el verano debido al aumento de contagios de Covid-19, que a pesar de tener las cifras más bajas de la región prefiere resguardarse de una oleada de brotes.
El país vecino recibió en 2019 unos 3.500.000 turistas extranjeros, de los cuales 1.800.000 fueron argentinos y 400.000 brasileños, con un impacto económico del orden de los 2.300 millones de dólares.
El arribo de visitantes argentinos representa el 56% del total de ingresos anuales del turismo extranjero al vecino país y el 70% en los meses de verano.
La Cámara Uruguaya de Turismo estimó que el cierre de las fronteras para el turismo extranjero provocará una pérdida cercana a los 1.300 millones de dólares de los 2.300 millones que la actividad genera por año y advirtió que la desocupación en el sector podría superar el 55%.
La vuelta de la actividad turística en Uruguay es clave para el desarrollo económico, ya que implica el 8% de un PBI de unos 59.000 millones de dólares y ocupa al 11% de los 1.700.000 trabajadores de ese país.