La lucha por la legalización del aborto en Argentina, la denuncia de las estudiantes chilenas por los casos de abuso sexual y el rechazo de las mujeres brasileñas a Jair Bolsonaro fueron reacciones «ante contextos políticos muy conservadores que quieren dar marcha atrás respecto a los derechos de las mujeres», sostuvo la periodista Sonia Santoro.
Durante 2018 las mujeres de América Latina salieron a las calles para protestar contra la misoginia, los abusos sexuales y el machismo, pero también para reivindicar el derecho al aborto legal y una amplia agenda feminista. Los ecos del movimiento #MeToo llegaron a Argentina, donde las denuncias públicas dieron la oportunidad para que muchas mujeres relataran situaciones de acoso y violación. «Este movimiento se dio en consonancia con otros como el #MeToo, pero también los de Chile y Brasil. En Chile comenzó con denuncias de acoso y abuso de las estudiantes y terminó con la toma de 32 universidades. Estamos hablando de movimientos muy grandes. En Brasil podemos destacar la movilización de las feministas con el #EleNão, para que Bolsonaro no fuera elegido», dijo Sonia Santoro, scritora y periodista especializada en temas de género.
«A veces las movilizaciones no tienen el resultado que esperamos, pero tienen otros que no son inmediatos y son capitalizados por parte del movimiento de mujeres», agregó.
Santoro, quien es la impulsora del Protocolo de Actuación Publicitaria No Sexista y Diversa, aseguró que las mujeres alzaron sus voces ante un clima político que se torna más conservador en América Latina y otras partes del mundo. «Estamos ante contextos políticos muy conservadores que quieren dar marcha atrás con los derechos de las mujeres. Por otro lado se da el movimiento de empezar a conocer elementos de violencia que eran naturalizados por las mujeres y los varones. Hoy las mujeres plantean que no hay por qué seguir soportando el sometimiento», sostuvo.
[AUDIO] Voces del Mundo – Cooperativa la 770 – 21 de Diciembre de 2018