En primer lugar, el funcionario admitió que a partir de su rol de representar al Estado, debe ser «muy cuidadoso de expresar preferencias partidarias en otros países. Voy a hacer lo más claro posible, hablando desde un punto de vista conceptual». Y dijo que «el Estado argentino debe tener la mejor relación posible con todos los estados más allá de las simpatías que pueda tener por un dirigente o un partido».
Acto seguido, comentó: «Tengo alegría y entusiasmo por un proceso democratizador y por la voluntad de los pueblos. En Bolivia, la Argentina favoreció al contexto, al regreso de un gobierno popular y que no se tendría que haber interrumpido en 2019″.
«En segundo lugar, pensaba que un elenco de gobierno despierta tanto entusiasmo en las calles, la adhesión popular, tanta empatía entre pueblo y liderazgo. Me hacía acordar al festejo del bicentenario cuando los presidentes caminaban en las calles», añadió.
Con respecto a la situación en Perú, apuntó que existe «un proceso complejo, que se llevó dos presidentes y dos vicepresidentes y que la única manera que puede sortear esto a futuro es con una elección transparente y limpia, sin imposiciones ni injerencias». Y concluyó: «El proceso electoral en Estados Unidos es irreversible».
[AUDIO] Abrir el Juego – Cooperativa la 770 – Miércoles 11 de noviembre de 2020