«La resolución de la Corte es institucionalmente un retroceso y tiene dos lecturas sobre el desenlace. De momento, se habilita el per saltum sin aguardar el pronunciamiento de la Cámara en lo contencioso administrativo. La lectura más benévola es que la Corte quiera reservarse la última palabra, quiere ser intérprete último de la Constitución», comentó en primer lugar el letrado.
Barcesat recordó que hubo «dos acordadas de la Corte en 2018, por mayoría, que se resolvió que se concursa por cargo y por lo tanto se deben cumplir los requisitos específicos del cargo, no de traslados. La Corte respetando sus propios precedentes, por voto de mayoría, para mí va a convalidar lo actuado por el Consejo de la Magistratura, el Presidente y el Senado y en consonancia la Cámara de Casación Federal».
«Eso debería dar, pasa que hay movimientos de carácter sedicioso y podría que la Corte quiebre la doctrina de sus precedentes y resuelva a favor de estos magistrados. En ese caso, se habría acelerado un conflicto de poderes y se habría quebrantado la supremacía de la Constitución», argumentó el constitucionalista.
Por último, expresó sobre este tema: «Es un final abierto, quiero creer que solo va a ser una demora para que la Corte diga que los señores magistrados tienen que volver al lugar que ocuparon, porque no concursaron y no tuvieron acuerdo del Senado».
[AUDIO] Abrir el Juego – Cooperativa la 770 – Miércoles 30 de septiembre de 2020