Estos últimos días, hemos sido testigos de dos casos que estremecieron a toda la sociedad y cuyo partícipe principal, ha sido el espacio político encabezado por el actual candidato a Presidente de la Nación, Mauricio Macri.

Con el escándalo de corrupción en el caso Fernando Niembro, Macri, sin dudas, se está auto-inculpando con la decisión final de haber bajado al ex conductor de Fox Sports y distintos medios deportivos.
Recordemos, que este, iba como primer candidato a Diputado nacional por la provincia de Buenos Aires, por el Frente «Cambiemos».
Porque, si vos sos totalmente transparente (como siempre se jactó el PRO), si no tenés nada que ocultar y expresas que la gente continúa apoyando tu candidatura, como lo afirmo Niembro en varias ocasiones, ¿porqué terminás renunciando (o, en todo caso, aceptando que te bajen)?.
Al margen de todo esto, acá también deberían dar las explicaciones correspondientes Macri, Vidal y Larreta, que, sin dudas, constituyen la otra pata y parte de la corrupción en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Por lo cual, que el caso Niembro, no se transforme en un simple «chivo expiatorio» para la prensa.
Hasta hace pocos días, gozaban de un «obsceno» blindaje mediático. Ahora, parece ser, que desde el escándalo del caso Niembro, le entran balas por todos lados al espacio político comandado por Mauricio Macri, quedando esto último, demostrado también en distintas encuestas recientes, que ubican al líder de «Cambiemos», con varios puntos menos que en las PASO del mes de abril.
Ante esto, cabe además preguntarse: ¿No era que el PRO y Macri, no le iban a «soltar la mano» bajo ningún punto de vista a Fernando Niembro?. No resisten ningún archivo.
En pocas horas, los hechos de corrupción de público conocimiento, le quitaron al conductor, su trabajo en la televisión y creo que también sepultaron definitivamente sus aspiraciones políticas.
Por otro lado, el jueves 17 de septiembre, ocurrió otro hecho lamentable, que cercenó la libertad de prensa y expresión del canal C5N durante varias extensas horas, con fajas de clausura en el galpón donde se ubica el punto neurálgico para que el mismo pueda funcionar y salir al aire correctamente, con móviles de exteriores y demás herramientas de trabajo, desconociendo la propia ley, que había sido aprobada en la Legislatura porteña.
Una actitud patoteril y de autoritarismo sin precedentes pergeñado desde el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y el PRO, seguramente para callar las voces que allí y con fundamentos concretos, se alzaban en contra de su ex candidato a Diputado nacional, Fernando Niembro y otros dirigentes del mismo espacio político.
Parece ser, que muchos de los referentes del macrismo, desconocen el rango constitucional que conlleva la «libertad de expresión», la cual debería estar garantizada en todos los casos y circunstancias.
Ellos, que siempre se jactaron de ser el «cambio» que el país necesita, de la «transparencia» y de ser «respetuosos» de la libertad de expresión y la pluralidad de voces, en los hechos, dejan claramente a la vista, todo lo contrario.
Dr. Hernán Alcántara
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