La crisis de 2008 aceleró una serie de reformas laborales que prometían una mejora que nunca sucedió. El ex Ministro de Trabajo de Argentina, Carlos Tomada, aseguró que en ninguno de los 103 países donde se impusieron estas reformas, llegaron las inversiones. En cambio, sí empeoraron las condiciones de empleo, según cifras de la ONU.
«Tras la crisis de 2008 comienza un proceso de reformas laborales en países emergentes y desarrollados, donde el presupuesto era la necesidad de crear empleo y fomentar las inversiones. En realidad, el objetivo fue acabar con el empoderamiento de los trabajadores organizados y con sus derechos colectivos y, por otro lado, fortalecer al empleador», aseguró Carlos Tomada, ex Ministro de Trabajo de Argentina y jefe del bloque Unidad Ciudadana en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.
Las reformas se iniciaron en los países europeos: España, Francia, Grecia, Italia. Pero llegaron pronto a América Latina con los gobiernos neoliberales. «Aparece en Brasil de la mano del Gobierno de facto de que derroca a Dilma Rousseff, el de Michel Temer. El contenido de la reforma implicaba la supresión de los principios fundamentales del derecho laboral de la época de Getúlio Vargas. Como se dijo en Brasil, significa volver a los tiempos de la esclavitud», dijo.
Asimismo, Tomada sostuvo que la flexibilización del empleo era uno de los objetivos del Gobierno argentino apenas llegó al poder en 2015. «Mauricio Macri las llamó medidas antipáticas. No son antipáticas, sino antipopulares. Es afectar los niveles de empleo, bajar la capacidad adquisitiva del salario. Cuidado porque la argentina no es una sociedad mansa. Se demostró con el castigo popular que recibió el gobierno con la reforma previsional. Eso forzó a que se retirara la reforma laboral», añadió.
El ex Ministro alertó sobre la «creciente precarización del trabajo, aumento de empleos informales, sin protección social, sin derechos. En España, de junio de 2016 a junio de 2017, del crecimiento del empleo, un 90% fue temporario. En Europa ha aparecido, incluso, el empleo por semana. Se busca instalar la idea de que el trabajo es una mercancía y no lo es», subrayó.
Por último, se mostró crítico con el rumbo adoptado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que el año próximo cumplirá 100 años. «La OIT tiene desde el año 2012 a Guy Ryder como director general, uno de origen trabajador por primera vez en la historia. Pero en vez de significar un fortalecimiento del trabajador en un esquema tripartito, se ve un avance de los empleadores», indicó.
[AUDIO] Voces del Mundo – Cooperativa la 770 – 20 de Septiembre de 2018