El gobierno de EEUU dejó de responder al pueblo. Tanto la base demócrata como republicana está disgustada porque más que una democracia hay un gobierno del dinero, explicó el especialista Martín Plot. Analizó además el atípico desempeño del gobierno de Trump, su relación con el Partido Republicano y la posibilidad de un impeachment cuando ya no les sea funcional.
Existe «un sistema de financiamiento de la política tan masivamente dependiente del poder financiero y de las corporaciones», que hace que «los representantes políticos tengan que rendir cuentas a otros que no son el pueblo norteamericano, y esto lo sienten votantes muy distintos, sean republicanos o demócratas, que comparten el disgusto con esta creciente oligarquización de la vida política en los EEUU», aseguró el sociólogo argentino, quien vivió 18 años en Estados Unidos.
Sobre la política que lleva adelante el presidente Donald Trump consideró que «la desestabilización permanente» es «parte de su estilo», y señaló que «está enfrentado con el establishment del Partido Republicano desde el comienzo».
Un impeachment se dará cuando Trump «ya no les haga falta, cuando las encuestas le den extremadamente mal», subrayó Plot y aseguró además que «los republicanos ya cuentan con los votos demócratas para hacerlo y tienen el reemplazo que ellos quieren tener: el actual vicepresidente Mike Pence». Pence está «a la derecha de Trump» y es «más consistente en su definición ideológica».
Plot se refirió además a la dinámica de los dos grandes partidos estadounidenses. Los definió como «coaliciones»: «en los ’60 el Partido Republicano se convirtió en la gran coalición de las derechas norteamericanas» y el Partido Demócrata, de centro izquierda pero, sobre todo desde la presidencia de Bill Clinton, disputaron con los republicanos solamente los aspectos culturales y sociales, y fueron idénticos en la política económica.
En el programa se entrevistó además a Hugo Moldiz, abogado y periodista boliviano, exministro de gobierno de Bolivia, sobre las declaraciones del Encargado de Negocios de la embajada de Estados Unidos en ese país, Peter Brennan, quien dijo que «ojalá Bolivia nunca llegue al punto en que está Venezuela».
Según Moldiz, esto no ha sido «un desliz o una ingenuidad», sino que busca «seguir alimentando una corriente contraria a la revolución venezolana dentro de Bolivia. Como se ha instalado el discurso del fin de ciclo progresista, obviamente, el ataque a Venezuela dentro del país, en los hechos, es un tiro dirigido al presidente Evo Morales».
Esto tiene como objetivo minar las posibilidades de Morales de presentarse como candidato a las elecciones de 2019. Sobre una posible desestabilización de Bolivia, Moldiz aseguró que «hay un movimiento bastante sui generis fogoneado por Brennan en dos provincias bolivianas y que ya están empezando a provocarle problemas a Evo», en referencia a la situación de Achacachi y Los Yungas de La Paz, donde actualmente hay movilizaciones en contra del presidente Morales.
«Quieren dar la idea que es desde el propio seno indígena que se empieza a cuestionar a Evo Morales», afirmó y opinó que con esta estrategia «el rostro de la derecha queda muy camuflado, porque es una movilización desde la propia base de Evo contra Evo».
[AUDIO] Voces del Mundo – Cooperativa la 770 – 30 de Agosto de 2017