La entidad sostuvo que se intenta «copar o disciplinar» a la Justicia cuando «no responde a su agenda política o a los caprichos de los gobiernos de turno».
El Colegio Público de Abogados de la Capital Federal manifestó su «escozor» ante «los azotes permanentes y los cuestionamientos constantes y lapidarios hacia aquellos que se ocupan de brindar el servicio de Justicia». Principalmente, la entidad señala a «representantes de los otros Poderes Constituidos del Estado, los que tienen la obligación constitucional primaria de mantener una equidistancia saludable».
«El fuero Federal se ha convertido en el apéndice mediático de la Justicia. Es el lugar por donde desfila el poder político y económico, prevaleciendo para muchos magistrados el oportunismo tiempista antes que el verdadero sentido de Justicia. Dicho show es puesto ante los ojos de la Sociedad en su conjunto como una némesis, provocándose así una suerte de farandulización de las Instituciones aunque así, en muchas ocasiones, resulten pulverizados derechos y garantías de los justiciables y/o de sus Abogados; o bien las reglas del debido proceso y hasta la presunción de inocencia», estableció el Colegio Público de letrados.
En este contexto, expresó que advierte «la injerencia del poder político, económico o mediático sobre el Judicial, traducido en el intento liso y llano de coparlo o disciplinarlo cuando el mismo no responde a su agenda política o a los caprichos de los gobiernos de turno».
También se hizo mención al fallo «Rizzo», en el cual el Colegio observa que «honda preocupación que aquellos a quienes estaba dirigido el fallo y, quienes declamaban por una justicia independiente pugnan por ser quienes lo incumplan con mayor esmero».
«Hoy es el valor ideal Justicia el que es atacado; es víctima de operadores, de pseudoespías, de los servicios de inteligencia oficiales o clandestinos, de periodistas militantes, de corporaciones, de magistrados tiempistas o convertidos en obsecuentes servidores del poder, y hasta de algunos legisladores quienes suponen ser más importantes que la propia República Argentina», estableció el órgano.
Luego, se añade que «advertimos que se produce un caos tal que, por ejemplo, algunas de las resoluciones judiciales de mayor impacto en la sociedad son conocidas por los medios de difusión antes que sean suscriptas por los jueces o bien, que habiéndose firmado, aún no fueran notificados a las partes, echando por tierra todo aquello que también la CSJN destacó en “HALABI” sobre la ilegalidad de la intercepción de comunicaciones de cualquier índole. o la facilitación de documentos públicos como, sin duda son los fallos de los magistrados».
«Ni que hablar de que se toma con una asombrosa naturalidad ante el delito que constituye la fuga para su emisión pública de conversaciones privadas, grabadas de manera legal e incluso ilegal, por parte de servicios de inteligencia oficiales o clandestinos», agregó el Colegio.
Por eso, la institución exhorta y exige a los poderes constituidos del Estado y en especial al Judicial que «pongan el sano límite republicano que nuestro país necesita, abandonando el personalismo, las pasiones, los intereses políticos, económicos o corporativos, las ideologías o los enconos, e ir definitivamente en procura de la defensa irrestricta de las garantías que aquellos que nos precedieron en el camino de la vida diseñaron para afianzar la justicia… y asegurar los beneficios de la libertad, para nosotros, para nuestra posteridad, y para todos los hombres del mundo que quieran habitar el suelo argentino».