La profesional, que intervino en la interrupción legal del embarazo de “Lucía”, una nena de 11 años que había sido violada en 2019, expresó que transmitió su experiencia «como ginecóloga y objetora de consciencia y no tengo dificultad en derivar a las pacientes que necesitan la IVE. Pero creo que las convicciones personales no pueden estar por encima del derecho de las personas».
Luego, Ousset apuntó: «Trabajo en un consultorio, no trabajo en un convento. Son distintos los ambientes, las funciones de cada persona. Si una persona está arrojada a la clandestinidad, y soy médica, yo soy responsable de esa persona». Y opinó que no ve «la dificultad en que salga la ley y que siga habiendo objetores, pero el tema es que no haya obstaculizadores».
Desde su visión, «cuando haya una normativa clara del IVE no va a haber tantos objetores de consciencia, porque más que objetores de consciencia son temerosos de las represalias legales». Por otro lado, expresó que «mi familia y yo estamos sufriendo presiones y no tenemos ningún cargo publico… si un senador no tiene la valentía de afrontar las presiones, no puede ser senador, dedicate a tejer escarpines».
[AUDIO] Abrir el Juego – Cooperativa la 770 – Jueves 17 de diciembre de 2020