«Nosotros hicimos una denuncia a la unidad fiscal por el posible delito contra el medio ambiente, para que los organismos de control nos ayuden a encontrar el origen de la dificultad. Somos los principales damnificados, nos pasa en la planta de Palermo. En otras no nos pasa», sostuvo el directivo sobre lo que sucede.
Esto llevo a cambios en el sabor y el olor del agua. Así lo manifestó Zanata: «Por eso el olor del agua en ciertas zonas, que la gente comparo con aceitunas. Nosotros intensificamos todos los controles, en las distintas etapas del proceso de potabilización y en redes y no encontramos ningún compuesto por fuera del marco regulatorio».
Pese a lo sucedido, el funcionario señaló que «para mucha gente, el olor y gusto del agua puede ser desagradable pero se puede consumir sin ningún tipo de problema» y dijo que «hay un control permanente, hay un laboratorio de planta que trabaja las 24 horas, con formación técnico químico. Hay muchos ensayos, que requieren un tiempo, donde se van sacando muestras».
También aprovechó la ocasión para descartar un sabotaje: «Lo del sabotaje no lo veo como posibilidad cierta, por los volúmenes enormes de agua que se producen diariamente. Cualquier idea de sabotaje debería ser muy alevoso».
[AUDIO] Abrir el Juego – Cooperativa la 770 – Jueves 17 de septiembre de 2020