La abogada Erika Lederer, hija de Ricardo Lederer, quien se desempeñó como segundo jefe de la maternidad clandestina del Hospital Militar de Campo de Mayo durante la dictadura, dialogó con Adrián Amodio en la tarde de Cooperativa la 770.
«No reclamamos como víctimas, nos ponemos al servicio de ellas y reclamamos para poder ayudar a construir el entramado de la historia colectiva», comenzó la integrante de la agrupación Ex Hijxs e Hijxs de Genocidas. Erika Lederer es abogada especialista en mediación en contextos de encierro del Ministerio de Justicia de la Nación. Además, sostuvo que «hubo condenas irrisorias a los genocidas, ya que tienen lazos con el poder económico».
Su padre también estuvo involucrado en los vuelos de la muerte y era «íntimo amigo» del represor y ex jefe de la Policía Bonaerense Ramón Camps. Se suicidó en 2012 cuando se confirmó la identidad del nieto recuperado Pablo Javier Gaona Miranda. Lederer había firmado el acta de nacimiento falsa que facilitó la apropiación de Pablo. «Uno sabe le camino que elije y lo asume con responsabilidad, nadie dijo que no sea doloroso», agregó Erika, quien decidió no cambiarse el apellido, como ocurrió con otros hijos de genocidas.
«Duermo tranquila y miro a los ojos a mis hijos sin tener que agachar la mirada. Uno del dolor puede sanar, pero de la mentira no se puede vivir», concluyó al referirse a la interna familiar que debió afrontar.
[AUDIO] Cooperativa la 770 – 11 de Enero de 2018